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"Acerca
del Acuario de Arrecife - 1ra. Parte"
La
observación de fotos, videos y películas submarinas, son sin duda
actividades placenteras que pueden resultar sumamente conmovedoras
para mucha gente. Pero la sensación que se percibe frente a un
moderno acuario de arrecife creo que sólo es equiparable a la
del buzo que desafiante incursiona el fondo marino. Quien haya
tenido oportunidad de observar un acuario de este tipo, seguramente
estará de acuerdo en que se trata de una réplica casi perfecta
del fondo del mar. Hay una semejanza evidente: rocas repletas
de extrañas incrustaciones, allí donde observemos, seguramente
seremos sorprendidos por pequeñas formas vivientes, corales, colonias
de pólipos, anémonas, crustáceos, una enorme variedad de otros
invertebrados, una fuerte iluminación que realza coloridos y determina
claroscuros, fondos de arena, algas, peces, un movimiento generalizado
provocado por las corrientes de agua. Pero, cómo se realiza un
acuario semejante? Podrá mantenerse indefinidamente, o al menos
un tiempo razonable? Podrán las especies vivas crecer y reproducirse?
La respuesta a estos interrogantes tendrá que ver, mas que con
el logro de una semejanza estructural y aparente, con nuestra
capacidad de reconocer y reproducir los aspectos funcionales subyacentes.
Los arrecifes marinos son ejemplos de ecosistemas naturales, y
como tales, reconocemos en ellos una fuente primaria de energía,
la luz solar, que fluye a través de la cadena alimentaria, a la
vez que la materia se recicla. La secuencia se inicia con las
algas, organismos fotosintéticos llamados productores, que tienen
la particularidad de formar componentes orgánicos a expensas de
la energía solar y la materia inorgánica que toman del medio.
Estos productores, a la manera de "pastizales", son consumidos
por los llamados consumidores primarios, y estos a su vez por
los consumidores secundarios, y así sucesivamente, hasta que finalmente
el ciclo se cierra cuando todos estos consumidores y productores
son convertidos en materia inorgánica por acción de los llamados
detritívoros y degradadores, estos son pequeños gusanos y crustáceos,
protozoarios, bacterias, etc.
Puede decirse que el acuarismo marino moderno se inicia cuando
se reconoce la necesidad de que determinadas bacterias metabolicen
los productos tóxicos amoníaco y nitritos producidos en el acuario,
y con el desarrollo paralelo de un filtro de placas capaz de contener
una importante flora bacteriana. La actividad de estas bacterias,
conduce inevitablemente a la acumulación de nitratos y fosfatos.
La incorporación de una fuerte iluminación y algas capaces de
absorber estos nutrientes minerales, cerrando así el ciclo de
la materia, es lo que dio comienzo a los llamados acuarios marinos
naturales, cuyo desarrollo posterior codujo a los modernos acuarios
de arrecife, especialmente en Alemania y Estados Unidos. Aunque
producidos de acuerdo con diferentes estilos y matices, reconocemos
algunos elementos en común, interesantes de resaltar y que resultan
ser básicos al momento de montar un acuario de arrecife: eficientes
espumadores, iluminación intensa, especialmente del tipo HQI,
aditivos minerales y abundante roca viva.
Las llamadas "rocas vivas", provienen del fondo del mar de zonas
tropicales de arrecife, son de aspecto poroso y naturaleza calcárea.
Se transportan cuidando de mantener un mínimo de humedad para
que se conserven vivos los organismos que contiene: bacterias,
crustáceos, gusanos, protozoarios, incrustaciones de algas, esponjas,
pólipos, etc. Estos organismos serán el inóculo de nuestro pequeño
ecosistema en formación. Muchos de estos organismos van muriendo
mientras que otros se desarrollan y reproducen. Esta suerte de
reemplazo, tan evidente en las primeras semanas o meses, continúa
durante años, y es en parte lo que llamamos maduración. La mayoría
de los organismos de la roca es reemplazado puesto que no encuentran
una condición favorable para su desarrollo en el acuario. Por
este motivo es importante el "curado" de la roca virgen, esto
es la remoción de la mayor cantidad de algas, esponjas e incrustaciones
vivas de la roca. Aunque nos duela, es importante iniciar nuestro
acuario con la menor cantidad de materia orgánica posible, siempre
quedan adheridas pequeños trozos de algas, esponjas, etc., que
eventualmente, se desarrollarán a la manera de "semillas" que
encuentran condiciones favorables después de cierto tiempo de
maduración. La orientación de las rocas en el acuario es por lo
tanto importante, es fácil reconocer las partes de la roca que
miraban hacia el sol cuando estaban en el mar, es conveniente
respetar esta polaridad. La disposición de las mismas debe ser
tal que deje entre ellas amplios espacios libres que permitan
una buena circulación de agua, evitando así las grandes acumulaciones
de materia orgánica y facilitando su remoción en eventuales tareas
de mantenimiento. Hay que tratar de dar a las rocas una ubicación
definitiva tan rápido como sea posible, puesto que una vez iniciado
el proceso de maduración, cada movimiento que hagamos perturbará
a los organismos que se estaban desarrollando bajo determinadas
condiciones. Es muy evidente en los acuarios maduros la diferencia
que se observa que se observa entre por ejemplo la parte superior
o inferior de un trozo de roca expuesto a la luz, o entre sectores
de fuerte o suave circulación de agua. Es conveniente entonces
haber trazado previamente un plan. Concebir un determinado paisaje
es realmente una tarea que puede resultar sumamente grata y creativa,
para lo cual nos podemos ayudar con lápiz y papel o también presentando
las rocas sobre una mesa. Es de mucha utilidad el empleo de un
taladro, caños de PVC, precintos plásticos y masillas adherentes,
para ligar rocas entre si y dar estabilidad a las estructuras
creadas.
La cantidad de roca viva necesaria dependerá del tamaño del acuario.
Entre un 10% a un 20% del volumen del acuario expresado en kilos,
será razonable. Puesto que la filtración biológica ocurre en la
roca viva y en el lecho de arena (sustrato), la cantidad de roca
dependerá a su vez de si se emplea o no determinado tipo de sustrato.
Con suficiente cantidad de roca viva es posible prescindir del
sustrato, lo cual facilita enormemente la no acumulación de materia
orgánica o su remoción durante las tareas de mantenimiento. Por
el contrario si se opta por la utilización de sustratos tipo arena
de coral, se puede disminuir la cantidad de roca viva, especialmente
si se emplea el tipo de fondo denominado "plenum". En esta modalidad
se crea una capa inferior de sustrato, carente de circulación
de agua, y por lo tanto con baja concentración de oxígeno, en
donde se desarrollan bacterias nitrificantes del tipo de las que
encontramos en el seno de la roca viva. En la capa superior de
arena, en contacto con el oxígeno proveniente del agua del acuario,
se desarrolla una variada comunidad de detritivoros y degradadores,
al igual que la que se desarrolla en la superficie de la roca
viva y otras superficies libres del acuario. Las llamadas "arenas
vivas", muy comunes en la literatura del hemisferio norte, hacen
referencia a esta rica comunidad de seres vivos que alberga el
sustrato.
En el próximo número seguiremos describiendo los elementos básicos
del acuario de arrecife a fin de ir delineando una estrategia
para su adecuado montaje y mantenimiento. A modo de conclusión
veremos que con relativamente pocos y sencillos elementos es posible
lograr un equilibrado y natural acuario de arrecife.
Pablo Gómez Carrillo
Licenciado en Ciencias Biológicas
Acuario Indico
Gracias por la colaboración del Lic. Pablo Carrillo
Nota publicada en la revista " El mundo de los Peces"
El
Acuario de Arrecife 2da. Parte
El
Acuario de Arrecife 3ra. Parte
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