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"Anémonas"
Tienen
simetría radial, como los radios de una rueda, una simple apertura en
una cavidad central y producen nematocistos, células urticantes que
liberan dardos venenosos en respuesta al contacto. Las anémonas son
mucho más fáciles de mantener que los corales, aunque muchas de las
anémonas más populares comparten con muchos corales la posesión de algas
hospedadoras y requieren estar muy bien iluminados para prosperar. Estas
anémonas esticodactilineas contienen algas hospedadoras y se alimentan
tanto de los productos de las algas y de las presas que capturan con
sus tentáculos como del alimento que les traen expresamente los peces
anémonas. Las especies más populares están dentro de los géneros Radianthus,
con largos tentáculos, o Stoichacis y Discosoma, con tentáculos mucho
menores, lo que les da cierto aspecto de toalla: las diferentes especies
de peces anémona varían según si realmente "alimentan" a su anémona
o sencillamente la utilizan como despensa.
El conocido pez anémona Amphiphrion ocellaris tiene mas tendencia a
robar la comida de su hospedador que a proporcionársela. Existen muchas
especies de pequeñas anémonas que se mantienen en acuario solamente
por su belleza, y muchas de ellas pueden reproducirse en el acuario
por bipartición, por gemación de jóvenes o por reproducción sexual,
método que en muchas especies acaba con la incubación de los jóvenes
en la cavidad central y su posterior expulsión a su alrededor. No todas
las anémonas son bienvenidas en el acuario. El genero Cerianthus de
anémonas tubiformes incluye muchos miembros atractivos, con bellos colores
pastel y largos tentáculos, pero son letales y llegan a matar a las
criaturas más pequeñas, incluso a crustáceos que normalmente podrían
escapar ilesos de una anémona. Todavía peor es la anémona fuego, especie
Actinodendron que parece un arbolito con muchas ramas, las cuales pueden
infligir dolorosas heridas al propio acuarofilo y a sus compañeros de
tanque.
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